Este ensayo analiza el lugar de la memoria en los procesos de justicia transicional en Colombia entre 2005 y 2019, a partir de tres hitos fundamentales: la Ley 975 de Justicia y Paz, el Acuerdo Final de Paz de 2016 y la creación de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). Más que resolver debates jurídicos, el texto propone una reflexión crítica sobre el papel de la justicia transicional como escenario de producción, mediación y transformación de la memoria, en tensión entre lo hecho, lo posible y lo realizable. Desde una perspectiva que distingue entre memoria histórica y memorias colectivas, el ensayo examina el rol del testimonio, la centralidad de las víctimas y la función del juez transicional como administrador del pasado. Se argumenta que la justicia transicional puede contribuir a la transformación de memorias oficiales hegemónicas mediante la incorporación de una polifonía de experiencias y narrativas del conflicto, favoreciendo procesos de dignificación, restauración del tejido social y garantía de los Derechos Humanos en una sociedad marcada por la violencia.