Contrastamos dos pacientes, uno con diabetes tipo 2 y otro con esclerosis sistémica (ES), que presentaban una restricción severa de las articulaciones de las manos. A pesar de hallazgos clínicos similares, la resonancia magnética reveló tenosinovitis inflamatoria en el caso de la ES, frente a cambios fibróticos no inflamatorios en la diabetes. Esta comparación entre similitudes clínicas y diferencias en imagenología resalta cómo un mismo fenotipo—el “signo del orador”—puede surgir de mecanismos patológicos distintos, y sugiere también su posible uso como biomarcador visible de fibrosis sistémica, con implicaciones específicas según la enfermedad.